Cuando Dios creo al ser humano, lo dotó de una capacidad que ningún otro ser vivo posee; y es la capacidad mental de pensar, razonar y cuestionar. Por lo tanto es muy humano que tengamos pensamientos recurrentes en cuanto a nuestra existencia y el mundo en el que vivimos.

llega una cierta edad en la que solemos hacernos preguntas del porqué de las cosas, los psicólogos le llaman “crisis existencial” periodo de cuestionamientos interno donde surgen dudas, que nos hacemos en la búsqueda de nuestra conciencia y esencia.

El hecho de ser jóvenes cristianos no quiere decir que no tengamos estos cuestionamientos existenciales, es más creo que es muy frecuente en nosotros los creyentes pero enfocados en nuestra fe. Preguntas como ¿Cómo es que realmente existe Dios si no lo veo? ¿ Por qué debo ir a una iglesia, no basta con solo creer? ¿debo creer y hacer en todo lo que dice la Biblia?  En fin,  hay una larga lista de preguntas que nos solemos hacer cuando la duda entra a nuestra mente.

Y como lo decía en un principio somos seres pensantes y a todo le queremos encontrar una razón del porqué. No esta mal cuestionarnos pero si quedarnos con la duda porque puede debilitar nuestra fe si no encontramos respuestas que den por terminado todo cuestionamiento.

Muchas veces las circunstancias que estamos pasando en la vida, dan lugar a que nuestra fe en Jesucristo sea puesta en duda, enfermedades,fracaso,temor o la aflicción son puntos detonantes para que le preguntemos al Señor ¿Por qué, si dices ser Dios? ejemplo de ello fue Juan el Bautista, (Lucas 7:18-23) estando en la cárcel mandó a dos de sus discípulos a preguntarle a Jesús ¿Eres tú el que ha de venir ha de venir o esperamos a otro? Y Jesús hizo una demostración del poder que tenía sanando y haciendo milagros en los enfermos cosa que solo el hijo de Dios podía hacer. Con eso Jesús le respondió a los enviados de Juan, – vayan y díganle a Juan lo que han visto y escuchado. Y dichoso aquel que no pierda su fe en mí.

Juan dejó de creer que Jesús era el enviado de Dios; el hombre que él tanto había anunciado que había de venir, en su soledad en la cárcel y frustración por no poder salir entró en duda y fue directo y sincero al mandarle a preguntar al mismo Jesús que si era él el enviado de Dios. ¡Vaya que coraje y valentía de Juan! Me he de imaginar que después que los hombres le llegaron a contar todo lo que había sucedido Juan no dudó más y se dijo así mismo vale la pena estar encarcelado por causa de predicar su evangelio porqué se que es él en quien yo he creído.

Dos cosas me parecen sorprendentes. la primera, Juan no mando a pedirle a Jesús que lo sacara de la cárcel física, le pidió que lo liberara de la duda porque sabía que lo mantendría esclavo en una cárcel mental, pudo haberle mandado a pedir que lo liberara porque si podía darle vista a un ciego como no podía sacarlo de la cárcel, ¡era el hijo de Dios no! pero Juan tenía claro que su situación Dios ya la sabía y que recibiría su recompensa en el cielo. ¿por qué Juan quería saber si Jesús era realmente el Mesías, el enviado,el Hijo de Dios? Porque él lo había anunciado, le habló a toda la gente de Jesús y bautizó a muchos para el perdón de sus pecados. Juan estaba preocupado de haber creído y predicado de un hombre del cual no estaba seguro que era el hijo de Dios. Sabía que tenía una responsabilidad, y era de haberle predicado a la gente del verdadero  Jesucristo. Cuando se aseguro que había anunciado al verdadero enviado de Dios. Recobró su fe y convicción.

Nos ha pasado que siendo lideres juveniles, de alabanza, de escuela dominical, de danza, de ujieres etc. Cuestionamos a Dios o cuestionamos lo que Dios hace, aún siendo nuestro trabajo predicar de él y llevar a otros a la iglesia, nuestra fe tambalea ¿como podemos hablar de una fe en la que ya no creemos, en la que ya no estamos convencidos? Debemos ser honestos y trabajar en nuestras convicciones, fortalecerla y recobra la fe y ánimo en Dios. Salmos 42:4 cuando pienso en estas cosas doy rienda suelta a mi dolor y recuerdo cuando yo iba con la gente, conduciéndola a la casa de Dios ,entre gritos de alegría y gratitud. ¡Qué gran fiesta entonces! ¿Por qué voy a desanimarme? Mi esperanza he puesto en Dios, ¡Él es mi Dios y Salvador!

Se como Juan el Bautista, tuvo dudas de Jesucristo pero buscó respuestas en este mismo y encontró respuesta. si bien es cierto Jesús no está físicamente con nosotros pero nos ha dejado al Espíritu Santo acércate a él en oración y pídele al señor que te traiga revelación, no te quedes con la duda y pregúntale porque cuando oras tu hablas y el señor te escucha y cuando lees la palabra el señor es quien te habla y tu escuchas. Ora, lee y pídele al Espíritu Santo revelación y cuando creas no encontrar respuesta no tengas vergüenza y pregúntale a tu pastor, líder o un amigo maduramente espiritual.

La segunda cosa que me pareció sorprende al leer Lucas 7:18-23 es que Jesús no respondió literalmente a la pregunta de Juan. No afirmó ni negó ser el enviado de Dios ni un si ni un no salieron de su boca. simplemente demostró con hechos lo que por ser hijo de Dios podía hacer con poder y autoridad. Dios responde nuestras dudas no hablándonos al oído pero si respondiéndonos cada mañana al despertar si analizamos cada hecho durante el día es él quien obra a favor nuestro. Ese trabajo bien remunerado es la respuesta de él,  pásate el examen el fue quien te dio inteligencia, los análisis del laboratorio salieron negativos, respuesta a tus oraciones. El Señor responde con demostraciones de amor y misericordia.

Por último mantente fiel y perseverante en lo que haz creído hasta echar raíces , para cuando venga los fuertes vientos de la duda no derriben tus convicciones. Marcos 4:17pero como no tienen suficiente raíz, no se mantienen firmes; por eso, cuando por causa del mensaje sufren pruebas o persecución pierden su fe”. Pero “Yo tenía fe a pesar de que decían que era grande mi aflicción” Salmos 116:10  y “Dichoso aquel que no pierda su fe en míLucas 7:23

Categories: Artículos

0 thoughts on “Mi fe puesta en duda”

Deja un comentario

Related Posts

Artículos

Catador de iglesias

Iré a la iglesia que me va, a la que me gusta o la que me conviene. Estas frases suenan familiares, ¿no? La búsqueda de una iglesia ‘conveniente’ hace del hombre un crítico, cuando lo Read more...

Artículos

No pasa nada, solo es una “foto”

Las fotografías nos hacen recordar personas, historias y momentos; hay quienes les gusta capturar paisajes, otros que prefieren los retratos, sin duda, esto nos ha facilitado tanto la existencia – sobre todo a aquellas personas Read more...

Artículos

Jesús en las calles

“Jesús recorría todos los pueblos y las ciudades. Enseñaba en las sinagogas, anunciaba las buenas noticias del reino de Dios, y sanaba a la gente que sufría de dolores y de enfermedades”. (Mateo 9:35 TLA) Read more...